En medio de una etapa decisiva del Súper Rugby Américas, Tarucas vuelve a posicionarse como una de las grandes usinas del rugby joven en el país. Cuatro jugadores del plantel fueron convocados al Rugby Championship M-20: Tomás Dande, Pedro Coll, Simón Pfister y Benjamín Farías. Un reconocimiento que no solo potencia a los protagonistas, sino que también confirma el rumbo de un proyecto que apuesta fuerte a la formación.

La lista tiene un detalle que no pasa desapercibido. De los cuatro convocados, tres estarán involucrados directamente en el duelo de este lunes frente a Capibaras en Rosario: Dande y Coll serán titulares, mientras que Farías ocupará un lugar en el banco de suplentes. 

Dande, formado en Huirapuca, atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y vive esta convocatoria con una carga emocional fuerte. “Significa muchísimo para mí. La celeste y blanca es algo que te mueve mucho, que te emociona. Es importantísimo”, expresó el tercera línea.

El forward también destacó un aspecto clave del sistema argentino: la continuidad metodológica. “No hay mucha diferencia entre Tarucas y Pumitas. La UAR tiene una línea y todos trabajan parecido. Eso está muy bueno porque lo tenés incorporado y el equipo funciona mejor”, explicó. Esa coherencia en la formación permite que los jugadores den el salto sin sobresaltos, adaptándose rápidamente a las exigencias del seleccionado.

Pedro Coll fue parte del plantel de Los Pumitas que consiguió el bronce en el Mundial Juvenil 2025.

Más allá del presente inmediato, Dande no pierde de vista el horizonte. El Rugby Championship aparece como una parada obligada, pero el gran objetivo es el Mundial M-20. “Uno de los objetivos del año es formar parte de ese plantel. Se me están dando cosas muy lindas, trato de aprender en cada concentración y seguir creciendo”, señaló.

En paralelo, el jugador también analizó el momento de Tarucas. Con la tabla apretada y la clasificación a semifinales en juego, cada partido adquiere un valor determinante. “Va a ser durísimo. Cada equipo se está posicionando y todos quieren meterse en semifinales. Cada partido es como una final”, advirtió. Sin embargo, destacó una virtud que, según él, marca la diferencia. “Lo mejor del equipo es el corazón. La manera de plantarse ante la adversidad es increíble”, indicó.

En la misma línea se expresó Pedro Coll, centro titular ante Capibaras y uno de los nombres propios de esta camada. Formado en Tigres Rugby Club de Salta, el back vive la convocatoria como un logro que excede lo individual. “Es una alegría inmensa. Representar al país, a mi familia, a mi club, a mi provincia, es una gran oportunidad”, afirmó.

Coll, que ya sabe lo que es disputar un Mundial juvenil (disputó el del año pasado en el que terminaron en el tercer puesto), entiende el valor de este tipo de torneos como preparación. “Tenemos expectativas altas. Queremos competir y estar a la altura. Es una gran preparación para lo que viene”, explicó.

Al igual que Dande, remarcó la similitud entre los sistemas de juego de Tarucas y el seleccionado juvenil. “Lo que hacemos en la semana es muy parecido a lo que se hace en Pumitas. Cambia el grupo, pero la idea es la misma. Eso facilita todo”, señaló.

En cuanto a su presente, Coll también hizo un balance positivo de la temporada. “El grupo se está armando muy bien. Empujamos todos para el mismo lado y eso se nota. Además, tengo la suerte de compartir con amigos, eso suma mucho”, contó. En lo deportivo, valoró la continuidad. “El objetivo era jugar más minutos y lo estoy logrando”, dijo.

El contexto no es menor. Tarucas atraviesa una segunda mitad de temporada exigente, con el desgaste físico acumulado y la presión de sostenerse en la pelea por los playoffs. “Se empieza a notar el cansancio, pero hay que seguir trabajando día a día para cumplir los objetivos”, remarcó Coll.

El duelo ante Capibaras será, en ese sentido, una prueba de carácter. No solo por la tabla, sino también por el momento del equipo. Con varios de sus jugadores en el radar del seleccionado juvenil, el desafío será mantener el nivel colectivo y no perder el foco competitivo.

La presencia de cuatro convocados al Rugby Championship M-20 no es un dato aislado. Es, en todo caso, la confirmación de un proceso. Tarucas no solo compite: forma, proyecta y potencia. Desde Huirapuca hasta Tigres de Salta, el camino de estos jugadores refleja el trabajo silencioso de los clubes del interior que alimentan al alto rendimiento.

Mientras tanto, en Rosario, el equipo buscará dar un paso más en su camino. Con jóvenes que ya miran al seleccionado y con un grupo que se fortalece en cada partido, la franquicia del NOA sigue construyendo identidad. Y, en el camino, alimenta el futuro del rugby argentino.